¿Generación Dorada? ¿De verdad? 1ra parte

Por Jorge Barraza
En apenas unos días de visita en Ecuador dos semanas atrás, volví a escuchar, en radio y televisión, aquello de “Generación Dorada”, referido a la Selección Ecuatoriana. Me dije: ¿de verdad lo es…? Buen tema de debate e investigación. Primero, datos: entre el 23 de septiembre de 2022 y este 24 de septiembre de 2026 -cuatro años exactos-, Ecuador disputó 50 partidos en total con un balance más que aceptable: 20 victorias, 19 empates y sólo 11 derrotas. En ese período realizó una Eliminatoria magnífica (fue segundo por encima de Colombia, Uruguay, Brasil y Paraguay). No obstante, en el mismo ciclo disputó dos Mundiales y una Copa América con resultados pobres. Finalizó 18° en Catar 2022, 25° en Estados Unidos y 8° en el torneo continental. Mal saldo en general.
Y fue raquítico en goles: 52 (a 1,04 por juego). Pero con un detalle inquietante: en 21 cotejos, o sea en el 42% de sus compromisos, no hizo gol. Y en otros 13 (26%) anotó apenas uno. Un déficit muy serio. En el mismo período disputó dos Mundiales. ¿Es dorada una generación que tiene una carencia tan grave de gol…? Lo preguntamos a periodistas y personalidades del fútbol ecuatoriano. ¿Quiénes mejor para responder…?
Antonio Romero, excelente periodista del diario Expreso es contundente: “No existe aquí tal cosa de generación dorada. Esta Selección no ganó nada. Cuando lo haga (un escenario más fantasioso que posible), quizás sea más difícil rebatir esa idea; pero no hoy. Es pura ilusión, y quien ya ha visto suficiente no cae fácilmente. Ciertos hinchas y periodistas deportivos deberían aterrizar, vivir menos de ilusiones y más de certezas”.
Pedro Cabrera, de radio Atalaya, es menos duro: “Hoy la Selección Ecuatoriana tiene varios jugadores que destacan en clubes importantes de Europa. Los mejores: Pacho, múltiple campeón con el PSG, Hincapié con el Arsenal y el joven Moi con el Chelsea en Inglaterra, por citar algunos; pero colectivamente nos hace falta funcionar, engranar todos esos talentos y lograr cosas grandes como un título de Copa América y avanzar a unos cuartos o más en una Copa del Mundo. Hay materia prima con la que puede y debe trabajar con esos objetivos Marcelo Gallardo. La tarea no es fácil, pero hay que intentarlo y seguro lo alcanzaremos con un técnico de retos y logros como él. En ese momento si tendremos una verdadera generación DORADA”.
¿Qué opina un experimentado dirigente como Nassib Neme…? “No digo que esta selección sea la mejor o no. Digo que no puedes comenzar analizando el talento individual, la calidad de juego y el potencial de una generación de jugadores a partir de mercadeo y teorías irreales. Primero hay que poner objetividad y analizar los hechos deportivos y estadísticos para, en consecuencia, hacer conclusiones conectadas a la realidad. Se habla con ligereza respecto del potencial como equipo. Tenemos muchos jugadores talentosos, pero, en su conjunto, como selección, no corresponde hablar de una generación dorada. Ni Chile en la generación aparentemente dorada que aplastó en el Mundial a la España campeona del mundo eliminándola, que ganó dos Copas Américas consecutivas enfrentando en ambas finales a la Argentina de Messi, no a cualquier rejuntado, osó calificarla como la generación dorada. Y era un equipo que dominó las competiciones sudamericanas durante la década pasada. Tenían razón para no descontrolarse con elogios vacíos cuando otra generación del fútbol chileno ya había sido tercera en el mundo. Semifinalista del Mundial 1962. Aquí, un sector importante de la opinión pública la bautizó a esta como la generación dorada, pero hasta hace muy poco, unos veinte años, el mediocampo de Ecuador tenía a Aguinaga, Antonio Valencia, Kinito Méndez… ¿Los tiene hoy Ecuador? ¿Tenemos delanteros goleadores de raza como Tin Delgado, Carlos Tenorio, Kaviedes, Enner Valencia, Miller Bolaños, Raúl Aviles, Vinicio Ron, Alberto Spencer…?”
El exitoso expresidente de Emelec hace gala de conocimientos futbolísticos: “La respuesta deben darla quienes han vendido la falsa idea de que esta es una generación dorada. Aunque la defensa es la mayor fortaleza de nuestra selección, los que antes estuvieron tenían rendimientos y niveles que me atrevería a calificarlos como similares o superiores. ¿Tenemos ahora laterales-carrileros impasables en el uno contra uno, y letales yendo al ataque como Luis Capurro o Ulises De La Cruz, entre otros? Seguro que no. Entonces dejemos la verborrea barata, la propaganda vacía que no conduce a ningún lado o, mejor dicho, sí nos conduce a los fracasos consecutivos en los dos últimos Mundiales. En ambos, terceros, superados por selecciones de África y Centroamérica. Y para qué mencionar la posición en la tabla general. Es momento de apoyar sin vender humo de partes interesadas. No se puede con propaganda seguir aplazando la verdad y discusión sobre hechos estadísticos, ése es hoy el principal obstáculo para desarrollar el potencial de la Selección. Las teorías o hipótesis basadas en puras palabras y no en hechos son narrativas sin sustento, útiles sólo para objetivos particulares y réditos comerciales. Para hablar de una generación dorada seguramente deberíamos primero plantear el enfoque en torno a objetivos colectivos y réditos deportivos”.
Otro cronista joven, Xavier Segovia, de diario El Universo: “No creo que Ecuador tenga una generación dorada, sino un grupo de grandes futbolistas, con cualidades técnicas y tácticas que quizás antes no abundaban. Para hablar de generación dorada debe existir algún logro que la respalde, como ocurrió con Chile y sus dos Copas América”. Xavier pone énfasis en un dato clave: ni siquiera se han mejorado actuaciones anteriores: “Ecuador todavía no ha superado los mejores registros de selecciones pasadas: octavos de final en Mundiales y semifinales en Copa América. Incluso, nombre por nombre, esta hornada no necesariamente supera a otras que ya tuvo el país: Ulises De la Cruz, Segundo Castillo, Édison Méndez, Agustín Delgado, Carlos Tenorio, Iván Kaviedes o Jefferson Montero son ejemplos. Ecuador hoy tiene muchos jugadores en el exterior, pero no todos destacan en la élite. Son 3 ó 4 nombres que, sin ellos, tambalea la estructura de la Tri. Hay talento para competir, pero todavía no se ha reflejado en títulos. Una generación dorada se construye con logros, no únicamente con potencial o nombres. Se espera que Gallardo logre aquello”.
“Para nada la llamaría generación dorada, aún no lo demuestran, ni sacan del pedestal a la camada que logró la primera clasificación mundialista”, dice enfáticamente Patricio Cornejo, de Radio Diblú. Y amplía: “La nueva generación de jugadores internacionales ecuatorianos tiene la fortuna de ser transferidos con mayor facilidad que los anteriores, hasta ahora no ha producido lo que se pretendía, una mejor Selección de Ecuador, no pierdo la esperanza que eso suceda en el futuro cercano, mientras tanto estoy seguro de que tuvimos mejores selecciones en nuestros primeros Mundiales”.
Hay dos realidades. Una, que Ecuador tiene, como nunca, un par de defensores de alto nivel en la élite: Pacho e Hincapié, éste último de muy flojo Mundial (claramente no estamos de acuerdo con aquello de que Moisés Caicedo es un crack. Un jugador sin gol, sin pase gol, sin cabezazo, sin remate de media distancia, sin traslado de balón, sin liderazgo, sin gambeta ni creatividad no puede ser un crack, sí es un buen volante de marca). La segunda es que hay un rechazo explícito a la etiqueta “generación dorada”. Básicamente porque no ha ganado títulos. No ha estado ni cerca. Continuará…




