GANAMOS porque GANAMOS

En una gran muestra de carácter y la actitud totalmente cambiada con respecto a su primera presentación, Paraguay logró un triunfo estratégico frente a Turquía para seguir con vida en la Copa del Mundo 2026.
A esto le agregamos un punto no menor: Paraguay defendió con uno menos durante todo un tiempo, por la expulsión de Miguel Almirón, por no conocer o no recordar en ese momento el nuevo Reglamento (se tapó la boca al hablarle a un rival y vía VAR terminó viendo la tarjeta roja). Cuanto menos una inocentada que exigió un mayor despliegue de quienes quedaron en cancha.
El gol tempranero de Matías Galarza, marginado por River Plate y en el ojo de la tormenta en los días previos a este partido por un rumor que cobró fuerza en el que se mencionaba que anímicamente estaba decaído por no estar en los planes por el DT Eduardo Coudet, planteó el escenario ideal para Paraguay. Obligó al rival a salir con este agregado que explica el triunfo estratégico del que hablábamos en las primeras líneas: si Turquía perdía quedaba fuera, no así Paraguay. Y en los papeles previos, era Turquía el rival directo.
A nuestro juego nos llamaron. Recuperamos la solidez defensiva que caracterizó a Paraguay a lo largo de su historia y más en estas Eliminatorias. Hasta la suerte estuvo del lado del arquero, Gill por una pelota que pega en el palo en primer tiempo. En la complementaria tuvo otras intervenciones que terminan siendo claves, pero aun así no termina de dar seguridad para esta clase de partidos.
Lo observado en el segundo tiempo fue previsible: Paraguay defendiendo y Turquía atacando por todos los conductos. Enciso, el más habilidoso y el distinto de Paraguay, terminó jugando de 9. Se apostó a alguna genialidad suya para liquidar el partido. Parecía difícil encontrar otro camino por la inferioridad numérica.
En los últimos minutos, Alfaro metió el colectivo frente a su arco. Ingresaron Gabriel Avalos, por la altura suponemos para aguantar adelante y sacar atrás, y el combativo, José Canale, central de Lanús, quien terminó jugando como un segundo lateral izquierdo y ya en tiempo agregado fue a mantener una pelota en campo del rival cerca del banderín del córner durante más de 2 mminutos (un logro sumamente valorado para ese tramo del juego).
Por momentos, el murallón que armó Paraguay nos hizo recordar al de Francia ’98, en especial a aquel partido vs España (0 a 0 y vaya coincidencia, también se jugó un 19 de junio). Sin muchos argumentos defensivos, no había muchas opciones frente a la “furia roja” que tenía entre a sus filias a Luis Enrique, Raúl, Pizzi, como iniciales, y a Kiko y Morientes como jugadores que ingresaron en la complementaria. El empate era un buen resultado en aquel momento para buscar la clasificación en la última fecha vs Nigeria (el desenlace fue el ideal para la Albirroja comandada por Chilavert en cancha). La diferencia entre 1998 y 2026, es que en este último partido GANAMOS.
La victoria nos deja con un panorama sumamente alentador. En primer lugar, volvimos a nuestras raíces, no inventamos nada, golpeamos en el momento exacto y defendimos con uñas y dientes una ventaja mínima, pero importante. El equipo mostró otra actitud respondiendo positivamente a la confianza depositada por el entrenador. Generaba dudas ver en cancha a los mismos protagonistas de una dura derrota.
Un equipo ya quedó afuera (Turquía), y un rival directo puntualmente, y a partir de ahora, es asegurar la clasificación para seguir haciendo historia (el objetivo base era pasar por lo menos una ronda). El siguiente partido será contra Australia, equipo que también se encuentra con 3 puntos. Paraguay, con una victoria, asegurará el segundo lugar, lo que implica enfrentar al segundo del grupo G (al cierre de la segunda fecha, Irán). Esto permitirá un mayor tiempo de recuperación para los 16vos de Final: partido programado para el viernes 3 de julio, en Dallas (una semana y un día después del duelo por la última fecha). Ser terceros (empate o derrota vs Australia) significará jugar contra un primero, y entre las opciones aparece Alemania (lunes 29, en Boston).
El fútbol es así, y no descubrimos la pólvora mágica. La paliza recibida contra Estados Unidos. nos hizo pisar tierra, pero la reacción demostrada frente a Turquía volvió a demostrar que Paraguay no requiere de tanta posesión para conseguir triunfos memorables. Y a veces, una cuestión de actitud, parafraseando a Fito Paéz, alcanza. Y a veces, es simple, hay que pisar fuerte, jugar como sabemos para terminar diciendo: GANAMOS PORQUE GANAMOS…
Por Federico Villalba




