La Danza de los Técnicos en la Copa 2026: 16 Entrenadores que quedaron desempleados

La Copa del Mundo 2026, la tal de la «más grande del mundo», con su casi bizarra lista de 48 selecciones (calma, que en 2030, pueden ser 64…) va a entrar en la historia por una cosa que nadie esperaba.

Ya son nada menos que 16 entrenadores de 48 que comenzaron el Mundial que ya no están más al mando de sus equipos. Nada menos que 16. En el Mundial de Qatar, en 2022, eso sería el equivalente a 50% del total de los entrenadores presentes. Pero esta vez ya fueron 48 equipos….

En fin, tal número no había sido tan grande así, antes. Los técnicos salen por motivos bien diferentes, pero lo que importa es que el fútbol mundial está cambiando. Y cambia demasiado rápido.

La presión se puso demasiado pesada, los aficionados no perdonan más nada, y quien no gana tiene un destino seguro: se va a casa, desempleado.

Es así el fútbol hoy. Punto.

La danza de los entrenadores comenzó fuerte, todavía en la primera ronda de la fase de grupos de la Copa, la cosa ya comenzó a ponerse fea. Sabri Lamouchi de Túnez logró un récord que nadie quería que existiera. Fue el primer técnico en ser mandado afuera durante una Copa del Mundo, después de un único partido.

¡Uno solo! Sin perdón: Túnez perdió 5 a 1 contra Suecia y la Federación Tunecina decidió que ya era suficiente.

No tuvo tiempo para pensar, para buscar soluciones, para entender qué exactamente salió mal.

Lamouchi fue echado. Pero lo que transformó esa despedida en un espectáculo bien feo, fue el incidente que involucró al hijo de él con un aficionado durante un partido.

Ya metido en la selección sin una razón profesional, en una confusión aún repleta de detalles misteriosos, el hijo del entrenador logró arreglar problemas para el padre también. El muchacho tuvo una pelea con un aficionado tunecino en la tribuna y todo se puso aún más tóxico.

La Federación Tunecina miró esa situación y dijo «no, basta». Lamouchi se va ya mismo. Trajeron a otro a peso de oro, ¡para ganar 100.000 dólares por partido! Pero tampoco ayudó mucho.

Túnez eliminada, y René Hernard, el nuevo entrenador, también fue mandado afuera poco después de la eliminación vergonzosa de Túnez.

Los Directores Técnicos que renunciaron

Hong Myung-bo, de Corea del Sur pasó por una experiencia aún peor. Renunció, después de que su selección fue eliminada de forma vergonzosa, según los coreanos, en la fase de grupos. Pero no fue una elección fácil.

Myong-Bo recibió hasta amenazas de muerte de los aficionados de su país. La hinchada coreana lo insultaba en internet, le decía que tenía que irse, que era un fracaso, que no merecía estar ahí. Justo él, que había sido un jugador que se convirtió en héroe nacional.

Myong-Bo entendió que no podía más quedarse en Corea y decidió salir de todo. Dejó el país y se mudó a los Estados Unidos, a Los Ángeles. Puso una distancia de seguridad entre él y la furia de los aficionados.

El presidente de Corea lo criticó en público y la situación se puso tan mal que no había otra opción. Myong-Bo tuvo que salir del banco coreano.

Steve Clarke de Escocia renunció a su cargo después de la eliminación en la fase de grupos. Escocia no hizo lo que los aficionados esperaban y Clarke decidió que era la hora correcta para irse. Tomó la responsabilidad en sus hombros y se fue sin hacer ruido.

Así como Miroslav Koubek de República Checa, que fue despedido también, después de la fase de grupos.

El torneo fue mal para su selección y la prensa lo atacó con fuerza. El ambiente a su alrededor se puso hostil, los periódicos escribían solo cosas negativas, y la Federación decidió hacer un cambio. Koubek fue echado.

Marcelo Bielsa de Uruguay renunció después de la eliminación complicada, en la fase de grupos. Y su salida fue la más dramática de todas.

Bielsa dijo una frase que quedó en la historia. Dijo que se iba porque lo habían «dejado solo». Confesó que se sentía abandonado por la Federación, que no tenía el apoyo que necesitaba.

La elección de él de mantener al portero veterano Muslera, que cometió un error grave durante los Mundiales, salió caro.

Bielsa es un entrenador que dedicó toda su vida al fútbol puro, y cuando entendió que no podía más seguir así, eligió irse. Su renuncia fue dramática, con incidentes graves en la asociación y con jugadores que no hablaban más con el entrenador.

En Senegal, el caos casi común del fútbol africano. Pape Thiaw, ex estrella de la generación de oro del país en mundiales pasados, llegó a los EE.UU., sin contrato firmado. Los jugadores se quejaban de pagos atrasados. Caos de verdad.

Si no fuera el presidente del país al intervenir, Thiaw habría salido en medio del Mundial.

Senegal hasta que avanzó bien en la competencia. Pero fue eliminado y Thiaw perdió el empleo.

El ex jugador Patrick Viera es el más indicado al cargo de nuevo entrenador de Senegal.

Didier Deschamps, de Francia, salió del cargo después de 14 años.

14 años de servicio, de victorias, de derrotas, un título Mundial, de momentos que la hinchada francesa nunca va a olvidar.

Deschamps ganó el Mundial en 2018 y llevó a Francia a la final en 2022. Pero después de la Copa 2026, con el 4º lugar, con la 3ª semifinal en Mundiales seguida, decidió que era hora de parar.

Dijo que el ambiente alrededor de la selección francesa se puso «insoportable», que «no podía más respirar».

La presión era mucha, las críticas venían de todos lados, y Deschamps entendió que su ciclo había terminado. Se fue después de perder en semifinal contra Inglaterra, 6 a 4. Fue una salida difícil para un ídolo que lo dio todo para el fútbol francés.

En cancha y en el banco de la Selección.

Javier Aguirre de México salió del cargo, también después del torneo. México tuvo una Copa 2026 que ilusionó a su hinchada, pero en la hora H, perdió contra Inglaterra.

Y Aguirre decidió que era hora de abrir espacio para otros.

Rafael Márquez, el ex zaguero legendario de México y Barcelona, tomó el lugar de él. Es un cambio generacional, un paso de la antorcha de una persona que mejoró el fútbol mexicano, para un atleta que jugó fútbol en alto nivel y representó más que nadie el fútbol mexicano en el exterior.

Rudi Garcia de Bélgica, Roberto Martínez de Portugal, Zlatko Dalić de Croacia, Carlos Queiroz de Ghana, Jamal Sellami de Jordania y Sebastián Beccacece de Ecuador, dejaron los cargos después del torneo. Algunos eligieron irse, otros fueron despedidos.

Y hubo quién no tuvo su contrato renovado, como en el caso de Bélgica.

Pero todos entendieron que el ciclo de ellos había terminado.

Ronald Koeman, quién sabe el más representativo caso de fracaso, de Holanda, renunció al final del torneo. Holanda no tuvo una Copa 2026 a la altura de las expectativas y Koeman decidió que era hora de irse. Dio su contribución y después eligió parar, frente a una de las peores participaciones de los “Oranje” en Mundiales recientes.

Los Técnicos que «Tiemblan» en el banco

Carlo Ancelotti, de Brasil, está sentado en un banco que parece no va a tener mucha paz en los próximos meses, y quién sabe… años. Tiene contrato hasta 2030, pero las críticas que recibe todos los días del aficionado y de la prensa, son serias y consistentes.

Brasil no ganó la Copa 2026 como muchos esperaban, pero además jugó mal. Y los aficionados brasileños no perdonarán tan fácil una comisión técnica que tuvo en el hijo de Ancelotti su portavoz después de la eliminación.

Un italiano que ni siquiera fue contratado por la CBF, que habla mal el portugués, y que fue quién explicó al pueblo de Brasil qué pasó en la eliminación contra Noruega.

Y que se fue para entrenar su nuevo club en Francia, directo desde los EE.UU.

Quién eligió al hijo de Ancelotti se propone a resolver el futuro del fútbol brasileño….

Ancelotti tiene una esposa, Mariann Barrena McClay, que es canadiense y que no está nada feliz en ver a su marido tan criticado mientras entrena la selección de Brasil.

La esposa, al parecer, no aguanta la presión del cargo del marido, no aguanta las críticas, no aguanta lo que pasa alrededor del equipo brasileño.

La familia de Ancelotti está bajo presión y la mujer parece querer que el marido busque otro trabajo, lejos de Brasil, lejos de esa situación que no termina nunca de ser tensa alrededor de la CBF.

Los Ancelottis ni volvieron, después del Mundial, para Brasil: están en Vancouver en Canadá.

Y nadie sabe cómo el italiano va a ser recibido cuando vuelva a Río.

Cuando vuelve… Si vuelve.

Por ahora, él hizo la cortesía de participar, por zoom, desde Canadá, de la primera reunión de análisis sobre cómo Brasil debe cambiar todo para la próxima Copa del Mundo.

Thomas Tuchel de Inglaterra está en una situación parecida. Tiene contrato hasta Euro 2028, pero tiene una cláusula de performance en el contrato, que lo mantiene posiblemente también para 2030.

Esa cláusula significa que si los resultados no son buenos, la confederación inglesa puede negociar una separación. Tuchel perdió en semifinal contra Argentina, 2 a 1, y los aficionados ingleses no están nada satisfechos con el alemán.

Las críticas vinieron de todos lados, de los periódicos, de los aficionados y de los especialistas de fútbol. Tuchel tiene un contrato que lo protege, pero la cláusula de performance es como una espada sobre la cabeza de él. Si sigue decepcionando, la confederación inglesa puede decidir mandarlo fuera más rápido de lo que se imagina.

Ancelotti y Tuchel representan un lado de la misma moneda.

Son 2 grandes entrenadores que ganaron trofeos importantes en los clubes de ellos, pero que están ahora teniendo que lidiar con la presión de sus selecciones.

Brasil e Inglaterra son dos países donde el fútbol es una religión, donde los aficionados no perdonan los errores, donde la presión es constante.

Ancelotti y Tuchel saben que, si siguen decepcionando, el tiempo que ellos tienen a disposición para formar selecciones ganadoras… puede acabar. La esposa de Ancelotti sabe, los aficionados ingleses saben, y ellos, los entrenadores, también saben.

Los técnicos que se quedan

Lionel Scaloni de Argentina decidió quedarse, al menos por más un tiempo como entrenador de Argentina. Perdió la final de la Copa 2026 contra España. Fue un momento difícil, un momento que dolió. Scaloni lloró en la rueda de prensa después del partido, pero decidió continuar. Tiene un plan, una visión, y quiere llevar adelante. Dijo que va a quedarse de seguro hasta diciembre de 2026. Y después… hacer una pausa. Es una salida programada, una salida que va a llegar después de un tiempo para pensar.

Argentina ya piensa en quién será su próximo entrenador.

Julian Nagelsmann, de Alemania, es tal vez la salida más dura y dramática de esta Copa del Mundo. Alemania fue eliminada en la fase de grupos. Una vez más.

Esta es la tercera Copa seguida que Alemania no va más allá de la primera fase.

Klopp debería ser el nombre correcto para el futuro de Alemania. Para cambiar todo.

Luis de la Fuente de España ganó la Copa 2026 y decidió quedarse. Llevó a España a la victoria final y los aficionados españoles lo aman. Luis de la Fuente está seguro, al menos por ahora. Hizo lo que tenía que hacer y ahora puede quedarse tranquilo en el banco español.

Mauricio Pochettino, de Estados Unidos, convenció a los americanos.

Vincenzo Montella se queda al mando de Turquía a pesar del fracaso en la Copa.

Y lo de Ståle Solbakken de Noruega, es unanimidad: se queda hasta el ciclo 2030, al menos.

Fabio Cannavaro también va a seguir con Uzbekistán, al menos hasta 2027, aunque su selección no tuvo una buena presentación en el Mundial, la Federación local quiere seguir con el proyecto del italiano para la selección nacional.

Los nuevos técnicos que llegan

Zinedine Zidane fue elegido para reemplazar a Didier Deschamps en el banco de Francia. Zidane ganó tres Champions Leagues seguidas con el Real Madrid y sabe cómo lidiar con la presión. Tiene contrato por cuatro años a su espera y la misión de llevar a Francia de vuelta a la cima del fútbol mundial. Los aficionados franceses esperan que Zidane haga lo que hizo en el Real, o sea, ganar todo.

Jürgen Klopp fue elegido para reemplazar a Julian Nagelsmann en el banco de Alemania. Klopp es un entrenador que ganó la Premier League con el Liverpool y sabe cómo construir una selección ganadora. Ofrecieron contrato millonario de cuatro años y la misión de llevar a Alemania a ganar los Mundiales. Él aún no ha respondido.

Alemania necesita a alguien que sepa cómo motivar a los jugadores, y Klopp es exactamente lo que sirve.

Diego Forlán fue elegido para reemplazar a Marcelo Bielsa en el banco de Uruguay. Forlán es un ex jugador que participó del Mundial con Uruguay en 2010 y sabe lo que significa vestir la camiseta Celeste. Es un cargo temporal, hasta marzo de 2027, pero es un comienzo. Uruguay necesita a alguien que conozca el país, que conozca la presión, y que termine con el caos de esa nación enamorada del fútbol y decepcionada hace 10 años.

Y Forlán es la elección correcta.

Jorge Jesús fue elegido para reemplazar a Roberto Martínez en el banco de Portugal. Jesús es un entrenador que ganó trofeos importantes y sabe cómo lidiar con selecciones de alto nivel.

Portugal tiene una selección fuerte y Jesús va a intentar llevar para ganar algo importante. Sin Cristiano Ronaldo en el equipo, después de más de 15 años.

Rafael Márquez tomó el lugar de Javier Aguirre en el banco de México. Moriyasu de Japón y Alfaro en Paraguay, siguen después de un excelente Mondial. Así como Thomas Christiansen, el danés que guió a Panamá ahora en 2 Mundiales.

La Copa 2026 cambió el fútbol mundial. 16 entrenadores salieron, 5 nuevos entrenadores llegaron, y el resto se queda observando si va a quedarse o si va a irse.

El fútbol se puso aún más rápido, aún más presión, aún más difícil.

Los resultados cuentan más que todo, y si no ganas, tienes que irte.

Es así que funciona ahora. Los técnicos saben de eso, los aficionados también, y las confederaciones aún más. La danza continúa, y nadie sabe quién va a bailar la próxima fuera del banco nacional en los próximos Mundiales que pueden tener otros récords.

Con la posibilidad de tener 64 países participando… con seguridad el récord de desempleados para 2030, va a ser quebrado de nuevo, y muchos entrenadores van a ser despedidos.

La elección de un técnico de alto nivel cuesta millones. Pero los premios de la FIFA en las Copas, a veces, valen la pena.

Ni siempre: basta analizar los salarios. Ancelotti, el entrenador más bien pagado de todo este Mundial, tuvo resultados peores que el entrenador de Noruega, que gana 15 veces menos que el italiano.

Por Ricardo Setyon

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *