LA ‘GENERACIÓN DORADA’ SACA OTRO CERO

Lo que más duele es la gente, esa interminable y alegre caravana amarilla que se acercaba al Arrowhead Stadium de Kansas City. De esos 68.598 pagantes, mínimo el 85% eran ecuatorianos.

Lo que más duele es la gente, esa interminable y alegre caravana amarilla que se acercaba al Arrowhead Stadium de Kansas City. De esos 68.598 pagantes, mínimo el 85% eran ecuatorianos.

Fue seguramente el gol más gritado en la historia del Ecuador. El gol de la rabia, del desahogo, de la alegría, del orgullo… El gol que generó caravanas, celebraciones, lágrimas, abrazos, alaridos, bocinazos, borracheras, insomnio…

“Es hora de que el mundo acepte que es el mejor de todos los tiempos”, dijo Ronaldo Nazario tras la exhibición de Lionel Messi ante Argelia.

Que hace treinta años alguien pensara que un partido Costa de Marfil-Ecuador en campo neutral congregaría casi 70.000 almas con boletos a precios obscenos no entraba siquiera en el campo de la ciencia ficción.

Si Rinus Michels hubiese podido levantarse de su tumba y ver Estados Unidos 4 - Paraguay 1 habría vuelto a descansar satisfecho: “Mi Fútbol Total no ha muerto”.

A Estados Unidos habría que concederle desde ahora el Mundial del 2326. Para asegurarse que por trescientos años no vuelva a albergarlo. No es el país más adecuado para hospedar un Mundial.