A MATAR O MORIR

El título puede caer hasta agresivo, pero es lo que pensamos los futboleros paraguayos (en su mayoría) del partido del viernes frente a Turquía. Y no sólo por la pésima presentación inicial contra los Estados Unidos, sino también por la victoria de Australia. Ganar no define nada, pero perder nos dejaría al borde de una tempranera eliminación que no estaba en los planes ni del más pesimista.  

La decepción fue tal que pasamos de un extremo a otro: del sueño de realmente competir con las grandes potencias a simplemente sentarnos a esperar frente al televisor y aferrarnos a la calculadora para ver si siendo terceros nos alcanza por lo menos para jugar un partido más. 

Las ventas relacionadas a productos que tengan que ver con la Albirroja bajaron considerablemente. Es una cuestión entendible después de ver un rendimiento tan pobre después de tanta espera.  

El título de estas líneas también va relacionado de alguna manera con las palabras del DT de Paraguay que dejó mensajes, hasta repetitivos, que permiten distintas interpretaciones. Insistió con la habitual pregunta: “¿Qué tipo de Selección quieren ser?”, se puso “un escudo ante las posibles balas” que pueda recibir el grupo, pidiendo que vayan direccionadas hacia él y no a los jugadores, y remarcó que todas las decisiones futbolísticas fueron suyas, como queriendo hacerse cargo en caso de que los resultados no sean los deseados. Desde el discurso, genial. Lo demás se debe demostrar en cancha y depende de varios factores.  

Se aguarda por un repunte que nos dé, mínimamente, la chance de llegar vivos a la última fecha y Alfaro no perfila muchas variantes. Se habla de dos cambios y ninguno tiene que ver con la zona defensiva. El arquero, Orlando Gill y los defensores (Cáceres, Gómez, Alderete y Alonso) mantendrían sus puestos. El entrenador vuelve a confiar en los mismos futbolistas, como lo hizo cuando llegó a nuestra Selección. No cambió casi nada tiempo atrás, sólo hizo algunos retoques y los resultados se dieron. Ojalá esa fórmula se repita.  

Del medio para arriba, Matias Galarza está para ser titular en reemplazo de Damián Bobadilla y en el ataque, Isidro Pitta arrancaría por Tony Sanabria. Ceden sus puestos dos de los más criticados tras la primera presentación. Se habla de un mediocampo más agresivo con la presencia de Galarza para acompañar a Gómez y Cubas, y un 9 más “corredor” como Pitta que ayude a la presión alta.  

Independientemente a cuestiones tácticas o a decisiones personales, no hay mucho misterio en todo esto. Una buena presentación sin un resultado positivo nos dejará prácticamente fuera. El futbolero paraguayo desea ver nuevamente a una Selección combativa, cuya primera gran virtud siempre fue la solidez defensiva (aplazados ante Estados Unidos.). A partir de recuperar la esencia, podemos seguir ilusionándonos con una digna participación en nuestro retorno mundialista. Hay otro partido por delante que también será importante, pero es el viernes 19 Paraguay, y es a matar o morir, al todo a nada, como siempre nos ha caracterizado a los que nacimos o tenemos rasgos de bendita esta tierra que alguna vez debe dar un paso para adelante en el fútbol…  

Por Federico Villalba

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