Messi visto desde Brasil

A sus 39 años, Lionel Messi está haciendo cosas increíbles en este Mundial 2026. No es normal, que quede claro. Aceptémoslo. A su edad, casi todos los campeones ya piensan en sentarse en el sofá a ver los partidos o jugar en ligas árabes para ganarse el último centavo. Él, no.
Messi corre, crea, marca goles y carga con Argentina sobre sus hombros. Pero ¿qué hay dentro de este hombre? ¿Cuál es el combustible que lo mantiene en movimiento a este nivel, después de haberlo conquistado todo?
La verdad es que detrás de este increíble Mundial hay historias reales, emociones intensas y un plan gigantesco para el futuro. No es solo fútbol.
La mayor motivación hoy, la más humana, se llama Jorge Messi, su padre. En las primeras semanas del torneo, Leo Messi estaba preocupado y ansioso. Su padre tuvo un grave problema de salud y terminó hospitalizado en Argentina.
Por eso, tras su triplete contra Argelia en el primer partido, Messi rompió a llorar en la cancha frente a todos sus compañeros y la afición en el estadio. Tenía el corazón apesadumbrado. Pero hace ocho días, el 23 de junio, llegó la noticia que lo cambió todo: su padre, Jorge, fue dado de alta del hospital y regresó a Rosario. Está mejor, pero aún bajo cuidados médicos. Desde ese día, Messi empezó a jugar con una leve sonrisa, como si se hubiera quitado un gran peso de encima. Juega por su padre, y eso, según otros jugadores argentinos, es una gran fortaleza, una gran motivación. Pero Messi también tiene su ambición, la de hacer historia. Tiene una meta fija: marcar 1000 goles en su carrera.
Ahora ya ha alcanzado los 917 goles oficiales. Está a punto de lograrlo, y su entrenador, Scaloni, les dice a todos que Leo quiere alcanzar esa marca a toda costa, antes de retirarse. En el fútbol, está ganando más dinero que nunca. Pero en este Mundial, está batiendo todos los récords de goles y partidos en la historia del torneo; por ejemplo, ya suma 19 goles en Mundiales. Nadie en toda la historia del fútbol ha marcado más goles que Messi. Pero la verdadera diferencia radica en su desempeño en el campo. Por ejemplo, comparado con Cristiano Ronaldo. Con la selección portuguesa, el equipo prácticamente se ve obligado a activar a Ronaldo, buscándolo constantemente y pasándole el balón continuamente al área para que marque goles. O al menos lo intente. En Argentina, es todo lo contrario: Messi enciende al equipo, hace correr a los jóvenes y recupera balones perdidos. Es el director de orquesta. Demuestra una madurez increíble, gestionando su energía, realizando sprints precisos y motivando al equipo a su alrededor. Miren, contra Jordania, fue al entrenador Scaloni y le dijo: «Hoy voy al banquillo, necesito descansar». Eso no había sucedido en veinte años. Luego, pidió entrar y hasta marcó un golazo de tiro libre. Cero egoísmo, pura inteligencia en este Mundial. Pero detrás de este altísimo nivel, también está el mañana, y ahí reside la sorpresa, y lo que motiva aún más a «La Pulga» Messi. Messi tiene un contrato muy largo con el Inter Miami, hasta diciembre de 2028. Esto significa que Leo no está de paso por Estados Unidos. Firmó un contrato muy seguro porque su plan es moldear el futuro del fútbol estadounidense. Su contrato contiene una cláusula muy clara: cuando se retire, Leo tendrá derecho a comprar una participación en el Inter Miami o en otro club de la MLS, convirtiéndose en propietario, tal como lo hizo David Beckham hace años cuando jugaba para Los Ángeles.
Jugar un Mundial como un dios en Estados Unidos ayudará a impulsar el valor de la liga, que será su hogar hasta 2028 y, quién sabe, incluso más tiempo. Según mi información, su futuro ya está planeado: ser un gran jefe en Miami con una familia tranquila, pero también existe la posibilidad de regresar al Barcelona en un puesto directivo especial para despedirse de la afición a la que no pudo abrazar cuando dejó el club en 2021. También está el romántico sueño de jugar seis meses en Newell’s Old Boys en Rosario, su primer equipo de niño, pero existen muchas preocupaciones sobre la seguridad de sus hijos allí. Y es por eso que Messi es tan fuerte en el campo hoy. Familia, dinero, fortaleza mental, forjando su futuro, récords y escribiendo páginas de la historia en su Argentina. Ser el número uno. Tiene tranquilidad porque su padre está feliz en casa, el reto de marcar 1000 goles lo motiva y tiene un imperio listo en Estados Unidos hasta 2028. Este no es su último gran baile. Y claramente está aprovechando al máximo cada minuto. En la televisión estadounidense, aparece en 9 comerciales. Justo ayer, participó en la promoción del estreno de la nueva película de Spider-Man. Algunos dicen que debería haberse retirado de la selección argentina cuando ya había pasado su mejor momento, cuando estaba en la cima. Como hizo Pelé. Según quienes trabajan con él tras bambalinas, su único objetivo ambicioso hoy en día es claro: ganar el Mundial de 2026.
¿Y saben qué más escuché de personas que lo conocen bien? ¡Que este no será su último Mundial!
Por Ricardo Setyon




