Única selección en participar en todas las ediciones de la Copa del Mundo, Brasil inicia su sexta campaña en busca del hexacampeonato con un récord histórico. La alineación inicial propuesta por el italiano Carlo Ancelotti ─ primer entrenador extranjero en dirigir al equipo ─ tiene nada menos que ocho jugadores enviados al campo por Tite en su partido inaugural en Catar 2022: Alisson, Danilo, Marquinhos, Alex Sandro, Casemiro, Lucas Paquetá, Raphinha y Vinícius Júnior. Y solo no son nueve porque Neymar se recupera de una lesión y es reservado para futuras jornadas.

Hay que recordar que Ancelotti convocó a 15 sobrevivientes del séptimo lugar de hace cuatro años. Y podría ampliar esa cantidad si Éder Militão y Rodrygo no estuvieran fuera de combate, lesionados. Sin contar que la lista ampliada de 55 preconvocados contiene otros cinco nombres que estuvieron en el Mundial anterior: Thiago Silva, Antony, Richarlison, Gabriel Jesus y Pedro. Podrían ser, por lo tanto, 22 repetidores ahora.

¿Faltó renovación, entonces?, concluirían los apresurados. Bien, en primer lugar, el ciclo posterior a la Copa de 2022 fue más corto, porque la competición en Catar se realizó entre noviembre y diciembre. Se inició, pues, en enero de 2023. Y hubo en ese período de solamente tres años y medio cuatro cambios de entrenadores hasta la definición por Ancelotti hace apenas un año. El actual míster tuvo que recurrir, así, a atletas experimentados y acostumbrados a la presión, dando preferencia a conocidos como Alisson, Danilo, Marquinhos, Alex Sandro, Casemiro y Vinícius Júnior, por ejemplo.

Hubo alguna renovación, por otro lado, es necesario destacarlo. En la lista actual están jóvenes como Ederson, Danilo Santos, Matheus Cunha, Endrick y Rayan. Y tampoco están otros dos que se lesionaron y no pudieron ser convocados: Estevão y Vítor Roque. Un respetable contingente de novedades, en un análisis preliminar, sobre todo como resultado de no más de un año de trabajo del victorioso italiano.

Y entramos en el terreno de las dudas. Empezando por la portería. Por primera vez en la historia, el trío de porteros es el mismo que el del Mundial anterior. Siempre se cambió uno, dos, incluso los tres desde que Brasil pasó a recurrir a un titular y dos suplentes ─ hubo una experiencia en 1954, con Castilho, Veludo y Cabeção; y la práctica se volvió recurrente a partir de 1970, con los campeones Félix, Ado y Leão.

Alisson y Ederson estuvieron inactivos debido a lesiones y no se encuentran en su mejor forma. Así, Ancelotti desistió de los jóvenes Bento y Hugo Souza y convocó al experimentado Weverton. Influyó ciertamente la opinión del preparador de porteros, el campeón de 1994 Taffarel, el hombre que más veces ocupó la portería brasileña en los Mundiales, con 18 partidos entre 1990 y 1998.

La gran duda de Brasil se encuentra en el lateral derecho. Con la baja de Wesley hace una semana, por una lesión en el muslo izquierdo sufrida ante Egipto, el Míster no confió en los dos jugadores de la posición previamente inscritos (Paulo Henrique y Vitinho) y convocó al mediocampista Ederson. En el grupo de 26, hay dos laterales derechos de origen: Danilo, reconvertido desde hace años en defensa central, y Fabinho, hoy mediocampista. La intención inicial de Ancelotti era aprovechar allí a su viejo conocido del Real Madrid, Éder Militão. Puede repetir la idea con Ibañez.

Sea cual sea la opción, la tendencia es que el Brasil de Ancelotti se presente con un trío defensivo, con Danilo más atado a la marca, liberando así más al lateral izquierdo para apoyar y reforzando el sector derecho ofensivo con la aproximación de Paquetá a Raphinha.

Otra duda en Brasil es el ataque, sin un delantero más adelantado. Una posición que consagró a Vavá en 1958 y 1962, a Romário en 1994 y a Ronaldo en 2002, pero sin nadie fijado allí en 1970, cuando Tostão fue improvisado por Zagallo como un generador de espacios para Pelé y Jairzinho. Una u otra fórmula tuvieron éxito, pues. En el grupo actual, Igor Thiago es el delantero de oficio para situaciones específicas. Y es necesario mencionar a Endrick, un cometa que siempre responde cuando entra. El chico pide permiso para asentarse en el once titular. Ante Marruecos, cuarto clasificado en Catar y para muchos favorito este sábado, Brasil apostará por la experiencia, la tradición de no haber faltado jamás a un Mundial y por un tabú: hace 92 años que no pierde un partido de debut. Después de ser derrotado en 1930 y 1934, respectivamente, por Yugoslavia y España, en los siguientes venció a Polonia (1938), México (1950, 1954 y 1962), Austria (1958), Bulgaria (1966), Checoslovaquia (1970), Unión Soviética/Rusia (1982 y 1994), España (1986), Suecia (1990), Escocia (1998), Turquía (2002), Croacia (2006 y 2014), Corea del Norte (2010) y Serbia (2022); habiendo empatado con Yugoslavia (1974), España (1978) y Suiza (2018).

Una vez más, la Selección Canarinha debuta en un Mundial. Con la esperanza de llegar lo más lejos posible. No existe ahora la confianza de otras vísperas. Los favoritos son otros: España, Francia, Argentina, Inglaterra, Portugal, Países Bajos, Alemania… Pero, históricamente, Brasil nunca dejó de integrar ese grupo.

Está por verse.

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